LA MAGIA DEL COLOR
En el arte de la pintura, el diseño gráfico, el
diseño visual, la fotografía, la imprenta y en
la televisión, la teoría del color es un grupo de
reglas básicas en la mezcla de colores para conseguir el efecto deseado
combinando colores de luz o pigmento. La luz blanca se puede producir
combinando el rojo, el verde y el azul, mientras que combinando
pigmentos cían, magenta y amarillo se produce el color negro.
Percepción del color
En la
retina del ojo existen millones de células especializadas en detectar las
longitudes de onda procedentes de nuestro entorno. Estas células
fotoreceptoras, conos y los bastones, recogen parte
del espectro de la luz y, gracias al efecto fotoeléctrico, lo
transforman en impulsos eléctricos, que son enviados al cerebro a través de los
nervios ópticos, para crear la sensación del color.
Existen grupos de conos
especializados en detectar y procesar un color determinado, siendo diferente el
total de ellos dedicados a un color y a otro. Por ejemplo, existen más células
especializadas en trabajar con las longitudes de onda correspondientes al rojo
que a ningún otro color, por lo que cuando el entorno en que nos encontramos
nos envía demasiado rojo se produce una saturación de información en el cerebro
de este color.
Cuando el sistema de conos y bastones
de una persona no es el correcto se pueden producir una serie de
irregularidades en la apreciación del color, al igual que cuando las partes del
cerebro encargadas de procesar estos datos están dañadas. Esta es la
explicación de fenómenos como el daltonismo. Una persona daltónica no
aprecia las gamas de colores en su justa medida, confundiendo los rojos con los
verdes.
Debido a que el proceso de
identificación de colores depende del cerebro y del sistema ocular de cada
persona en concreto, podemos medir con toda exactitud el espectro de un
color determinado, pero el concepto del color producido es totalmente
subjetivo, dependiendo de la persona en sí. Dos personas diferentes pueden
interpretar un color dado de forma diferente, y puede haber tantas
interpretaciones de un color como personas hay.
El mecanismo de mezcla y producción
de colores producido por la reflexión de la luz sobre un cuerpo no es el mismo
al de la obtención de colores por mezcla directa de rayos de luz.
Teorías del uso del color
Las teorías modernas del uso del
color determinan que sus propiedades son dos: matiz y luminosidad
El matiz tiene que
ver con el tipo de color: tierra siena tostada, verde, negro titanio, blanco
marfil, rosa, etc.
La luminosidad es la
cantidad de luz que cada color tiene y es posible de ser diferenciada en
oposición a otros colores, por ejemplo, un amarillo es más claro que un azul o
un verde más claro que un marrón.
La saturación bien
entendida tiene que ver con la cantidad de materia que se aplica sobre una
superficie, por ende saturar significa colmar una superficie con pigmento. El
agregado de gris a los colores como forma de saturar, no hace otra cosa que
obtener un nuevo color producto de la mezcla. Puede probarse por
experimentación. Por ende un color, inclusive al que se le agregara gris, puede
saturar una superficie con mayor o menor efectividad dependiendo de la técnica
utilizada y de la calidad de los materiales con los que se ha fabricado. Por
ejemplo, la técnica de acuarela tiene menor capacidad para saturar que la del
acrílico.


El círculo cromático suele
representarse como una rueda dividida en doce partes. Los colores primarios se
colocan de modo que uno de ellos esté en la porción superior central y los
otros dos en la cuarta porción a partir de esta, de modo que si unimos los tres
con unas líneas imaginarias formarían un triángulo equilátero con la base
horizontal. Entre dos colores primarios se colocan tres tonos secundarios de
modo que en la porción central entre ellos correspondería a una mezcla de
cantidades iguales de ambos primarios y el color más cercano a cada primario
sería la mezcla del secundario central más el primario adyacente.
Los círculos cromáticos actuales
utilizados por los artistas se basan en el modelo CMY, si bien los colores
primarios utilizados en pintura difieren de las tintas de proceso en imprenta
en su intensidad. Los pigmentos utilizados en pintura, tanto en óleo como
acrílico y otras técnicas pictóricas suelen ser el azul de ftalocianina (PB15
en notación Color Index) como cian, el magenta de quinacridona
(PV19 en notación Color Index) y algún amarillo arilida o bien de
cadmio que presente un tono amarillo neutro (existen varios pigmentos válidos o
mezclas de ellos utilizables como primarios amarillos). Varias casas poseen
juegos de colores primarios recomendados que suelen venderse juntos y reciben
nombres especiales en los catálogos, tales como «azul primario» o «rojo
primario» junto al «amarillo primario», pese a que ni el azul ni el rojo
propiamente dichos son en realidad colores primarios según el modelo CMYK
utilizado en la actualidad.
No obstante, como los propios nombres
dados por los fabricantes a sus colores primarios evidencian, existe una
tradición todavía anclada en el modelo RYB y que ocasionalmente se encuentra
todavía en libros y en cursos orientados a aficionados a la pintura. Pero la
enseñanza reglada, tanto en escuelas de arte como en la universidad, y los
textos de referencia importantes ya han abandonado tal modelo hace décadas. La
prueba la tenemos en los colores orientados a la enseñanza artística de
diferentes fabricantes, que sin excepción utilizan un modelo de color basado en
CMYK, que además de los tres colores primarios CMY incluyen negro y blanco como
juego básico para el estudiante.
Los colores armónicos son aquellos
que funcionan bien juntos, es decir, que producen un esquema de color sensible
al mismo sentido (la armonía nace de la percepción de los sentidos y, a la vez,
esta armonía retroalimenta al sentido, haciéndolo lograr el máximo equilibrio
que es hacer sentir al sentido). El círculo cromático es una herramienta útil
para determinar armonías de color. Los colores complementarios son
aquellos que se contraponen en dicho círculo y que producen un fuerte
contraste. Así, por ejemplo, en el modelo RGB el verde es complementario del
rojo, mientras que en el modelo CMY el verde es el complementario del magenta.
